Fue el 1 de marzo cuando Kearns y su pareja, Liam Walsh —mediocampista de Luton Town— dieron a conocer, a través de un posteo en redes sociales, que estaban esperando su primer hijo. Pasó poco tiempo y, con el mismo canal, ella volvió a comunicarse para anunciar una noticia devastadora: había perdido al bebé durante el embarazo.
El anuncio y el golpe inicial
En su publicación, la futbolista expresó: “Con el corazón muy pesado, queremos compartir que perdimos a nuestro bebé durante el embarazo”. Luego detalló que las semanas previas estuvieron atravesadas por un dolor difícil de explicar y que, aún en ese momento, intentaban asimilar lo ocurrido. Remarcó que el foco estaba puesto en recuperarse y acompañarse mutuamente, además de agradecer el cariño y el apoyo recibido.
Semanas después, en otra instancia de apertura sobre esos días, contó con más precisión qué pasó médicamente. En una entrevista con ITV, reveló que se trató de un “aborto séptico”. Según describió, un día tuvo “escalofríos”, algo que interpretó como un síntoma más del embarazo.
La alarma médica: fiebre alta y sepsis
El giro llegó cuando el personal del club intervino. La doctora de la institución, Jodie Blackadder-Weinstein, le controló la temperatura y detectó que marcaba 42 grados Celsius. A partir de ahí, Kearns contó que le indicaron que llamara de inmediato a su pareja y que se trasladaran al hospital.
“Fuimos al hospital y ahí nos enteramos al instante de que habíamos perdido al bebé y de que yo había contraído sepsis”, explicó. También sostuvo que lo vivido fue un impacto total: apenas una hora antes estaba haciendo pilates y gimnasio, y de golpe “todo cambió” en su vida.
Gratitud por la intervención y el mensaje a otras familias
La mediocampista se mostró profundamente agradecida por la reacción del cuerpo médico. Admitió que probablemente allí se jugó su propia vida y que, si hubiera estado en su casa, el desenlace podría haber sido distinto. En su relato, imaginó una escena cotidiana: quizás habría sentido síntomas “tipo gripe” y, en ese contexto, la gente cercana habría sugerido descansar, sin tomar la urgencia con la seriedad del caso. En cambio, la doctora la empujó a ir al hospital.
“Creo que salvaron mi vida porque tenía sepsis. Y mientras estaba con eso, ni siquiera estaba pensando en la sepsis. Era: ‘perdí a mi hijo’”, sostuvo.
“No hay nada para detenerlo”: para combatir la culpa
Kearns también quiso poner el foco en un mensaje para quienes atraviesan situaciones similares: no existe una acción concreta que permita frenar o prevenir lo que ocurrió. En esa línea, expresó que comprende la clase de preguntas que aparecen después del dolor —si se hizo algo mal, si faltó revisar algo o si no se entendió alguna señal—, pero insistió en que en la práctica no hay nada que se pueda hacer para evitarlo.
Además, subrayó que el proceso emocional suele incluir sobrepensar. “Yo, personalmente, sobrepienso mucho”, dijo, y agregó que siente que muchas mujeres se sienten del mismo modo. Incluso afirmó que, por cómo se vive la experiencia, parece como si fuera algo que le pasa solamente a una persona, cuando en realidad es más frecuente de lo que se cree. Por eso consideró importante que el tema se hable y que nadie se sienta sola, ya que le ocurre a mucha gente.
Vuelta al trabajo futbolístico y planes para la próxima temporada
En el presente, Kearns está atravesando el protocolo de retorno al juego. Aunque avanza en lo futbolístico, reconoce que convive con una pérdida enorme. Contó que hay días en los que se siente “bien” y otros en los que está “molesta” o afectada, mientras intenta procesar todo lo ocurrido. Según describió, el estado emocional “viene y va”, en oleadas.
Aun así, se manifestó con entusiasmo por volver a la actividad. Aseguró que el fútbol es su lugar feliz, que quiere seguir construyendo y preparándose para el futuro cercano. Su objetivo es retornar en la pretemporada y reencontrarse con la versión de sí misma que la gente conoce: “la Missy Bo” sonriente, feliz, y siempre generando situaciones para molestar o prender a los demás sin parar.
Objetivos deportivos: Mundial y temporada positiva con Villa
Mirando el calendario, remarcó que el próximo año será “un año grande”. Durante el embarazo, su plan era entrar en la convocatoria para la Copa del Mundo y sostuvo que ese objetivo no cambió. En los próximos meses, indicó que el trabajo será fortalecer el cuerpo y también la mente para afrontar una temporada importante. También se propuso lograr un lugar en el plantel para el Mundial y, al mismo tiempo, tener una campaña completa y positiva con Villa.
En el cierre de su reflexión, dejó una enseñanza personal: descubrió que hay más cosas en la vida que el fútbol. Pero, a la vez, afirmó que ahora quiere disfrutar cada minuto del deporte como si fuera el último, porque pudo no haber sido.
