Romelu Lukaku salió a marcar la cancha de cara al verano con un mensaje directo: no tiene intención de irse de Nápoli. A pesar de una campaña atravesada por problemas físicos y por roces en el entorno interno del club, el delantero remarcó que su vínculo con los celestes sigue firme y que su objetivo es volver a ser su mejor versión cuanto antes.
Datos clave
- Lukaku dejó claro que no planea abandonar Nápoli en este mercado, pese a un año complicado por lesiones y tensiones.
- En la Serie A 2025-26, su participación quedó muy limitada: apenas cinco ingresos desde el banco.
- El delantero llegó a Nápoli en agosto de 2024 y, en su segunda etapa, no logró retomar el ritmo esperado.
- Se mencionó un quiebre con la dirigencia: la polémica explotó cuando no regresó al centro de entrenamiento tras el receso internacional de marzo.
- Con contrato hasta junio de 2027, Lukaku insistió en que no es un jugador que pida salir.
- La selección belga lo confirmó para el Mundial: debutará el 15 de junio ante Egipto.
El mensaje de Lukaku y su versión sobre la tensión
El atacante, que aterrizó en el Estadio Diego Armando Maradona en agosto de 2024, reconoció que el clima alrededor de su situación no fue el ideal. En diálogo, apuntó contra la forma en que algunos medios italianos trataron el tema: sostuvo que la información fue exagerada y que se sentía con ganas de volver a encontrarse con su mejor nivel sin demoras.
En ese sentido, aclaró que no había viajado a Bélgica para “tomarse vacaciones”, sino para encarar su regreso en las mejores condiciones. También dejó en claro que, a nivel vínculo, hoy “todo está bien” con el club, y remarcó que su afecto por Nápoli continúa intacto, pese a los capítulos de fricción que marcaron la temporada.
Choque con la estructura del club y el rol de Conte
La temporada 2025-26 estuvo signada por un distanciamiento visible entre Lukaku y la conducción del plantel. El punto más álgido llegó cuando el delantero no se presentó en las instalaciones del club luego del parón por compromisos internacionales de marzo. Ese faltazo generó malestar en el cuerpo técnico, con Antonio Conte particularmente frustrado.
Conte, en declaraciones posteriores, admitió que le había dejado un sabor amargo la situación: según contó, se sorprendió porque Lukaku no habló directamente con él cuando visitó el centro de entrenamiento para tratar el proceso de rehabilitación de su molestia en el isquiotibial. El entrenador entendía que debía existir comunicación directa para ordenar el trabajo de recuperación.
Con el correr de los días, Conte confirmó que dejará Nápoli. En paralelo, surgieron especulaciones sobre un eventual salto a la Selección de Italia por la vacante que se abre en el seleccionado. En lo estrictamente futbolístico, el dato más relevante para el futuro inmediato es que Lukaku no parece dispuesto a aprovechar la salida del DT para reencaminar su futuro lejos del club: su contrato se extiende hasta junio de 2027.
“Me queda un año de contrato. Soy jugador de Nápoli; no soy de los que piden irse”, remarcó el belga para cerrar el debate sobre una supuesta intención de salida.
Recuperación fuera del radar y dudas por la falta de minutos
La controversia que más se instaló alrededor de Lukaku giró en torno a dónde encaró la recuperación de la lesión. La lectura que dejó el ruido mediático fue que el delantero habría hecho el proceso sin la supervisión del cuerpo médico del club, lo que alimentó la idea de una distancia con el plantel.
Sin embargo, Lukaku sostuvo que su prioridad fue estrictamente ponerse en forma y recuperar capacidades físicas. Aun así, no volvió a competir con regularidad: desde la primavera no aparece en partidos con la camiseta de Nápoli, y eso abrió preguntas sobre su estado real para encarar tanto la competencia local como los compromisos internacionales.
De cara a lo que viene, con Nápoli preparándose para una etapa posterior a Conte, el belga sigue siendo una figura central en el vestuario. Aunque la falta de ritmo sea un punto a resolver, su peso como referente no desaparece.
Bélgica lo respalda para el Mundial
En cuanto a lo estrictamente selectivo, pese a que no llega con continuidad, la selección belga mantuvo la confianza en su artillero histórico. Lukaku fue incluido en la lista para el Mundial, una señal clara de respaldo teniendo en cuenta que no jugaba con los “Diablos Rojos” desde un partido de clasificación ante Gales, en junio del año pasado.
Belgica comenzará su camino en el torneo el 15 de junio contra Egipto. Luego enfrentará a Irán el 21 de junio, y cerrará la fase de grupos el 26 de junio ante Nueva Zelanda.
