La hinchada de Liverpool se prepara para un choque con la dirigencia del club luego de que se convalidara una decisión inesperada en el seno del board. Con el clima ya caldeado, los simpatizantes apuntan directamente a la política de precios y anticipan una protesta que podría extenderse.

En lo deportivo, el panorama tampoco acompaña demasiado: Liverpool quedó eliminado de todas las copas nacionales y, en la Premier League, marcha quinto. Por eso, la única chance real de mantener la temporada con una revancha grande pasa por la Champions.

El equipo necesita remontar en Europa: deberá dar vuelta el 2-0 sufrido en la ida ante el Paris Saint-Germain. La vuelta se jugará el próximo martes en Anfield, y el contexto social del estadio aparece como otro factor a tener en cuenta.

De un vistazo

  • Liverpool ya quedó eliminado de todas las copas domésticas.
  • Está quinto en la Premier League.
  • Necesita remontar el 2-0 ante PSG en la vuelta de Champions.
  • El partido en Anfield es el próximo martes.
  • El club anunció subas en entradas y abonos.
  • El sábado hubo la primera protesta organizada durante el partido ante Fulham.

En el duelo del sábado contra Fulham, Anfield fue escenario del primer reclamo organizado, en medio del triunfo por 2-0 que le devolvió algo de aire al plantel tras tres derrotas consecutivas. Incluso con ese resultado a favor, el ánimo en las tribunas no estuvo lejos de lo tenso.

La movilización se venía cocinando y se esperaba que sea larga y difícil, de acuerdo con lo que trascendió desde una señal francesa. La consigna apuntó a frenar cualquier gasto dentro del estadio y a presionar para que se replantee la medida de precios.

Protesta y mensaje en la tribuna

En la popular, los fanáticos desplegaron un cartel bien claro: “No a los aumentos de precios de entradas”. La idea es sostener el reclamo y, a la vez, evitar que la dirigencia obtenga rédito económico con la nueva escala tarifaria.

La protesta se enmarca en un plan más amplio del club para incrementar el valor de los abonos para la próxima temporada. La suba supera las £53 (aproximadamente €60) durante los próximos tres años, algo que desde el entorno del hincha se interpreta como una “mala elección” y no como una “necesidad”.

Jay McKeena, presidente del Liverpool Supporters’ Trust, sostuvo que, tras meses de charlas, los seguidores se enfrentan a una suba que consideran innecesaria, por lo que decidieron organizarse. Además, remarcó que el mensaje para el partido del sábado fue simple: no gastar ni un centavo dentro de Anfield.

El plan también incluye otras acciones para acompañar el reclamo. Se pidió a los hinchas que apoyen comercios de la zona alrededor del estadio en lugar de consumir dentro del recinto, que posterguen renovaciones de abonos el mayor tiempo posible e incluso que retiren sus banderas tradicionales de las tribunas.

Estas medidas se mantendrán hasta que se abran nuevas negociaciones con la dirigencia. La base del reclamo, en parte, está en la solidez financiera del club: Liverpool registró ingresos récord de £703 millones (más de €800 millones) en el último ejercicio.

Críticas al nuevo esquema de precios

En el mismo sentido, McKeena -como voz del grupo Spirit of Shankly- explicó que las entradas llegaron a las £70 (cerca de €80) y que los abonos se ubican por encima de £1.000 (aproximadamente €1.150). A la vez, señaló una contradicción: mientras el hincha percibe una escalada en el costo, el club estaría generando más ganancias que nunca.

El historial de protestas también aparece en el fondo del conflicto. Los fanáticos ya habían reclamado por subas en 2016, logrando una congelación de los precios de los abonos durante ocho años.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.