La caída de Liverpool no puede atribuirse únicamente a Slot, y probablemente el entrenador habría sido perdonado si su equipo hubiera mantenido un nivel competitivo alto durante toda la temporada. De todos modos, la sensación general fue que el plantel se mostró frágil tanto mental como físicamente durante gran parte del ciclo, y eso terminó pasando factura: la gente se cansó de ver al equipo trabado para convertir y con dificultades para sostener la valla en cero.

En ese contexto, el director deportivo Richard Hughes le encargó a Iraola volver a enderezar un equipo que quedó “herido”. El vasco ya había sido contratado por Bournemouth en 2023, donde logró un rendimiento sobresaliente con un presupuesto muy acotado en el Vitality Stadium. Tras perder gran parte de su defensa durante el verano, igual consiguió guiar a las Cherries a un histórico sexto puesto en la última Premier League, y esa forma de competir —con fútbol de frente, adelantado— es la principal razón por la que Hughes y su entorno creen que Iraola es el indicado para dar vuelta la situación en Anfield.

Ahora bien: el trabajo no promete ser sencillo. Mientras el español arranca su etapa al frente, tiene un listado amplio de cuestiones urgentes que resolver antes de que comience la próxima temporada en agosto.

De un vistazo: lo más urgente en la “in-tray” de Iraola

  • Alexander Isak necesita minutos; su participación en el Mundial podría ayudar, aunque existe el riesgo de una recaída.
  • Florian Wirtz tiene presión: Liverpool necesita que encaje en el 4-2-3-1 y que no desaparezca en los partidos grandes.
  • Mohamed Salah no volverá pronto; el club busca un relevo para el sector de la banda derecha/interior.
  • La defensa central tiene menos experiencia: la prioridad pasa por acertar con nombres y convivencia física.
  • Alisson Becker aparece como objetivo para retener, dado que Mamardashvili aún no termina de convencer.
  • Jeremie Frimpong quedó afuera de la convocatoria de Países Bajos al Mundial tras un primer año irregular en Liverpool.
  • Con Bradley limitado por lesiones, Iraola deberá decidir si necesita refuerzos urgentes para el lateral derecho.

Isak: minutos, confianza y el “plan” para el 9

Normalmente, a un entrenador no le gusta ver a una figura clave partir a un torneo internacional. Sin embargo, poco antes de su salida, Slot sostuvo que la participación de Alexander Isak en el Mundial podía terminar siendo positiva para Liverpool.

La lógica era clara: no parecía que el sueco estuviera cerca de un desgaste por acumulación, porque en su primera campaña en Merseyside —afectada por lesiones— apenas arrancó en 13 ocasiones. Por eso, Slot consideró que sería “muy útil” para Isak jugar “la mayor cantidad de partidos” posible en la competencia.

El problema obvio es el riesgo de que vuelva lesionado desde Norteamérica. Aun así, dentro del plantel de Liverpool, Isak es quien más necesita sumar minutos. Para Iraola, además, sería un impulso enorme que el delantero salga ileso del torneo, recupere confianza y, si se puede, encadene titularidades y hasta algunos goles.

Los primeros indicios vienen por el lado positivo: Isak ingresó desde el banco y marcó un gol espectacular en el amistoso de Suecia ante Noruega el lunes. Con Iraola en el banco, Liverpool espera que ese impacto se convierta en continuidad.

Dado que Iraola llegó a Bournemouth hace tres años, ya conoce “la versión” de Isak que se necesita: la que puede romper defensas con presión y agresividad. Una campaña de cuatro goles para un jugador valuado en 125 millones de libras sería impensable, por lo que, aunque el entrenador querrá que Isak esté en la mayor cantidad posible de la pretemporada para inculcar la importancia de presionar, el Mundial podría transformarse en una herramienta para que el nuevo 9 llegue con el mejor ritmo posible.

En Bournemouth, Iraola ya demostró que puede potenciar a jóvenes con margen de crecimiento, como Eli Junior Kroupi. La pregunta, ahora, es qué puede lograr con un Isak al cien por cien de forma física en Anfield.

Wirtz y el encaje perfecto: no se puede “apagar”

El objetivo para el mediapunta alemán también es claro: destrabar el enorme potencial de Florian Wirtz. En el tramo medio de la temporada 2025-26, por un instante pareció que Liverpool iba a encontrar el funcionamiento: Isak convirtió con seguridad un pase filtrado de Wirtz en el 2-1 ante Tottenham del 20 de diciembre, y eso dejó a los hinchas con un atisbo de futuro.

Pero ese atisbo no pasó de ser una chispa. Inmediatamente después de anotar, Isak terminó con la pierna rota tras la embestida de Micky van de Ven, y no volvió a disputar Premier League durante los siguientes cuatro meses. Mientras tanto, Wirtz siguió mostrando destellos de su talento, especialmente cuando actuaba en sociedad con Hugo Ekitike antes de que el francés sufriera una lesión devastadora a fin de año.

Igual, más allá de la mala fortuna en algunos cruces, es difícil negar que Wirtz se perdió demasiado en varios partidos, sobre todo en los grandes. Bajo el esquema que planea Iraola, se espera que el cambio de estilo le juegue a favor: Wirtz debería ocupar el rol de número 10 en el 4-2-3-1 que prefiere el DT.

Wirtz, eso sí, tiene presión para probar que puede soportar el ritmo, la exigencia física y la intensidad de la Premier League. En el debate interno apareció otra idea: que Liverpool estaría mejor con Dominik Szoboszlai corriendo más, por delante de Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister, pero la apuesta apunta a que Wirtz se adapte y sea el creador que necesita el equipo.

Centro del mediocampo: equilibrio y descanso real

Para Iraola, acertar con la conformación del mediocampo es vital. La temporada anterior dejó una imagen repetida: Liverpool fue superado muchas veces en el fondo. Gravenberch aportó más amenaza ofensiva, pero ofreció menos cobertura defensiva, mientras que Mac Allister terminó agotado, un punto que también pesa a la hora de pensar en el rendimiento sostenido.

Por eso, no sería raro que Iraola le pida a la dirigencia un mediocampista especialista de número 6, el tipo de jugador que Liverpool echó de menos durante mucho tiempo. La intención es descargar a Gravenberch, recuperar balance y permitir que Wirtz haga lo mejor que sabe: crear.

Además, Wirtz necesita contar con opciones de calidad por delante. En particular, porque hoy aparece un hueco marcado en el ala derecha, donde Liverpool necesita volver a tener amenaza constante.

El relevo de Salah: el mercado ya empezó

A pesar de las versiones ilusionantes sobre un regreso rápido de Mohamed Salah tras la salida de Slot, el “Rey” egipcio no vuelve a Anfield en el corto plazo. Por eso, la búsqueda de un heredero comenzó de inmediato, con la urgencia lógica de encontrar un rol que mantenga el nivel goleador y de producción ofensiva.

Es una tarea ingrata: se habla de un extremo interior que marcó y asistió más goles que cualquier otro jugador en la historia de Liverpool en Premier League. En ese sentido, el club pudo anticiparse, incluso, incorporando a Antoine Semenyo en el verano pasado, pero el plan cambió.

En lugar de eso, Semenyo terminó yéndose a Manchester City en la ventana de invierno por 64 millones de libras, un monto que se considera “conveniente” para lo que vale. Liverpool, así, tendría que pagar mucho más si quiere concretar su principal objetivo: Yan Diomande.

De todas maneras, el trabajo de Iraola en Bournemouth no solo con Semenyo, sino también con Rayan, deja una señal: el DT puede llevar a una nueva figura al siguiente nivel, más allá del nombre exacto del extremo que aterrice para reemplazar a Salah.

Defensa central: menos experiencia y varias dudas físicas

Queda por ver si Liverpool lamentará no haberse acercado a las exigencias salariales de Ibrahima Konate. Lo que sí es evidente es que el equipo ahora tiene poca experiencia en el centro de la defensa.

Virgil van Dijk, el capitán veterano, puede todavía aportar al menos una gran temporada. Aun así, Joe Gomez podría quedarse por un año más pese a las charlas sobre una salida de Merseyside, pero su versatilidad no elimina el problema principal: no se lo puede dar por asegurado cuando se trata de mantenerse sano.

En paralelo, con Giovanni Leoni aún en recuperación tras una lesión de ACL en su etapa juvenil, nadie puede garantizar cuánto tiempo le llevará volver a su plenitud. Por eso, la responsabilidad recae fuerte sobre el nuevo fichaje Jeremy Jacquet para que arranque con impacto inmediato.

El inconveniente es que Jacquet también vivió un año complicado en lo físico. En la temporada pasada pasó un tiempo relevante afuera: sufrió una seria lesión de hombro en el duelo de Rennes ante Lens del 7 de febrero, menos de una semana después de confirmarse su transferencia de 60 millones de verano a Liverpool.

La información que circula es que Jacquet ya completó la recuperación y llegaría en condiciones para el inicio de la pretemporada. Y eso resulta clave, porque Iraola necesita que el francés demuestre rápido por qué Liverpool decidió invertir tanto dinero en un defensor con apenas 37 partidos de primera división acumulados.

Como punto positivo, el ex entrenador de Bournemouth no tardó demasiado en encontrarle el ritmo a Dean Huijsen. Tanto es así que Liverpool llegó a interesarse por el español antes de que terminara sumándose a Real Madrid por 59,5 millones de euros (50 millones de libras) en el último mercado de verano.

Arquero: el “plan” con Mamardashvili y el lugar de Alisson

Liverpool sabía que, con el paso del tiempo, Alisson Becker —cada vez más afectado por lesiones— se acercaba al final de su ciclo en Anfield. Por eso, en el verano de 2024 armó una especie de sucesión: acordó con Valencia el pase de Giorgi Mamardashvili, para que el georgiano se incorporara al año siguiente. Con ese movimiento, el club dejó salir al segundo arquero, Caoimhin Kelleher, quien se fue a Brentford por 12,5 millones de libras como inicio.

El problema, para el lado de la planificación, es que estos dos caminos hoy parecen mal elegidos. Kelleher, como era esperable, tuvo un rol decisivo en el rendimiento de Brentford, que terminó sorprendentemente noveno la última Premier League. En cuanto a Mamardashvili, en sus primeros 20 partidos con la camiseta de Liverpool no se lo vio cómodo en la mayor parte del tiempo.

Es cierto que no recibió la mejor base defensiva, pero aun así apareció una cuota constante de nerviosismo, especialmente cuando tenía la pelota en los pies. Ese clima alimenta la idea de que Liverpool ya no estaría dispuesto a dejar que Alisson se vaya a Juventus.

Alisson, por lo que se comenta, mantiene intenciones de mudarse a Turín. Sin embargo, el escenario que se abre para Iraola es intentar convencerlo de quedarse al menos un año más. Puede que ya no esté para jugar 50 partidos por temporada, pero la necesidad del club es ganar tiempo para encontrar un reemplazo más adecuado que Mamardashvili.

Frimpong: una salida del Mundial y un rendimiento que no convenció

La noticia de que Jeremie Frimpong se quedó afuera de la convocatoria de Países Bajos para el Mundial de este verano sacudió el panorama, al menos en el sentido de que el lateral mixto había sido visto como prácticamente seguro para el llamado el año anterior. Pero ahora es fácil entender por qué Ronald Koeman considera que puede prescindir de un jugador que tuvo un primer año flojo en Liverpool.

Frimpong apenas arrancó 23 partidos en todas las competiciones, entre dificultades de forma y de condición física durante casi toda la campaña. El balance ofensivo también quedó corto: dejó dos asistencias y dos goles, un registro muy pobre para alguien que en Bayer Leverkusen había sido tan decisivo en ambas áreas.

El principal cuestionamiento en Frimpong no es solo ofensivo: no hay certeza sobre si su nivel defensivo alcanza para jugar de manera constante como lateral derecho. Tiene velocidad y capacidad para aceleraciones, pero sus decisiones y su ubicación en el campo generan dudas, incluso en situaciones que deberían resolverse con criterio.

El problema sería menos grave si Conor Bradley estuviera disponible con regularidad, pero su realidad es otra: volvió a quedar recortado por lesiones y mantenerlo “dos veces por semana” hoy parece una fantasía.

En ese escenario, Iraola tiene una decisión grande por delante en el lateral derecho. Si no confía en Frimpong ni en Bradley para sostener la disponibilidad, un refuerzo en el verano se vuelve una necesidad, sobre todo considerando que Liverpool todavía no se acercó a cubrir el espacio que dejó Trent Alexander-Arnold.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.