El ascenso de Senne Lammens al once inicial en Manchester United tuvo un componente de sorpresa, aunque con el correr de las semanas terminó consolidándose como una certeza. El club se movió sobre el final del mercado para reforzar el arco luego de que Andre Onana y Altay Bayindir atravesaran un inicio de temporada que dejó sensaciones muy negativas. En un principio, Lammens había llegado para competir, pero su rendimiento terminó convenciendo rápido y se transformó en el arquero indiscutido. Tanto es así que Onana fue finalmente cedido a Trabzonspor, mientras que Bayindir quedó relegado y hoy mira desde el banco. El arquero belga, que arribó por 18 millones de libras desde Royal Antwerp el verano pasado, viene siendo titular bajo la conducción de Ruben Amorim y también con Carrick. Aun así, no todo el mundo lo ve con los mismos ojos: hay dudas sobre su techo y su capacidad para sostener un rol de máximo nivel en el contexto que exige United.
Datos clave
- La titularidad de Senne Lammens en Manchester United se aceleró tras un mal arranque de Andre Onana y Altay Bayindir.
- Onana terminó yéndose a préstamo a Trabzonspor, mientras que Bayindir quedó relegado al banco.
- Lammens llegó desde Royal Antwerp el último verano por 18 millones de libras y se ganó el lugar de forma consecutiva.
- Rene Meulensteen cuestionó su perfil a largo plazo como “número uno”, poniendo el foco en liderazgo y personalidad.
- El sábado, United recibe a Chelsea en un duelo clave para asegurar clasificación a la Champions League.
Meulensteen pone el foco en liderazgo y personalidad
Rene Meulensteen, ex asistente técnico del club, encendió la polémica al poner en duda el futuro de Lammens como arquero titular a largo plazo. En diálogo con BetGoat, el entrenador fue directo al evaluar el nivel actual del futbolista de 23 años. Reconoció que Lammens lo hizo bien, pero sostuvo que todavía no alcanza el estándar que United necesita en cuestiones vinculadas a la personalidad, la conducción del equipo y ciertos aspectos específicos del trabajo bajo los tres palos.
Meulensteen también remarcó que, desde su perspectiva, existen flaquezas que todavía no están resueltas. Además, introdujo un punto contextual: el desafío europeo. Para él, jugar la Champions League contra grandes equipos implica un tipo de exigencia distinta, y allí es donde se suele medir con más crudeza a los arqueros “de élite”. Cerró su idea con una comparación histórica: en su mirada, los equipos que ganaron trofeos y tuvieron éxito contaron siempre con un guardameta sobresaliente, “absolutamente destacado”.
El ejemplo de Robin Roefs y la diferencia entre clubes
En el mismo análisis, Meulensteen señaló a Robin Roefs, arquero de Sunderland, como el ejemplo de un portero que realmente captó la atención en la temporada. Según su lectura, Roefs fue determinante para que los Black Cats mantengan aspiraciones firmes de meterse entre los equipos de la parte alta de la Premier League. Aun así, el ex asistente aclaró que no es lo mismo el escenario de Sunderland que la presión y las expectativas que recaen sobre quienes juegan en el Theatre of Dreams.
“Robin Roefs tuvo una gran primera temporada en la Premier League”, sostuvo el neerlandés. Y agregó que, aunque Roefs es muy bueno, el salto de un club como Sunderland a Manchester United es un desafío completamente diferente. Explicó que lo conoce del fútbol holandés: Roefs surgió en el NEC de Nijmegen y, desde su perspectiva, en Sunderland dio un paso muy sólido para adaptarse y rendir. También valoró el trabajo colectivo detrás del equipo: destacó que Sunderland está teniendo una campaña “increíblemente fantástica”, y atribuyó parte del mérito tanto a la planificación de reclutamiento como a la figura del entrenador que logró que el equipo juegue de la manera correcta.
United y Chelsea: Lammens busca callar críticas
Para Lammens, la oportunidad de responder a las dudas llega en la misma semana que se define el objetivo europeo. Manchester United se ubica tercero en la tabla de la Premier League y este fin de semana enfrentará a Chelsea en un partido de peso para la clasificación a la Champions League. En ese marco, una actuación grande en la noche del sábado puede ser el mejor argumento para demostrar que está a la altura del uniforme y de las exigencias de liderazgo que, según Meulensteen, todavía no terminarían de consolidarse.
Con el arco bajo la lupa y el contexto de un duelo decisivo, Lammens tendrá la chance de que su rendimiento hable por sí solo: no solo para sostener el lugar que ganó, sino también para responder a quienes entienden que le falta ese plus de carácter y conducción que suelen pedir los equipos acostumbrados a pelear por títulos.
