El partido se definió en un ida y vuelta de mucha intensidad física: Manchester City había arrancado arriba gracias a un golazo de Doku, pero un desajuste defensivo en el complemento le permitió a Everton pasar al frente y terminar imponiéndose 3-1. Antes del entretiempo, el extremo belga recibió una entrada imprudente de Keane que lo dejó necesitando atención médica prolongada. A pesar del reclamo airado desde el banco de City, el árbitro Michael Oliver apenas mostró amarilla para el defensor.

La jugada que encendió el partido y el reclamo por el “castigo”

El contexto del encuentro cambió por una acción puntual: Doku fue víctima de una entrada temeraria de Keane justo antes de que el primer tiempo llegara a su fin. El extremo debió salir por la lesión y requirió un trabajo médico importante. En la cancha, City sintió que la sanción no guardó relación con la gravedad de la acción, sobre todo porque desde el banco se reclamó con intensidad.

La decisión arbitral fue clara: Oliver amonestó a Keane y no indicó expulsión. Ese detalle, más que un episodio aislado, terminó marcando la lectura posterior del entrenador.

Guardiola explotó en el postpartido por Keane y puso el foco en la protección de los suyos

La bronca de Pep Guardiola se notó en el final del encuentro, con énfasis en la ausencia de tarjeta roja para Keane. Consultado por la acción, respondió de forma irónica: “Ok. Tus panelistas pueden decirlo”. Y al ampliar en conferencia de prensa, reforzó su postura con una línea de reclamo que dejó poco margen a la interpretación: “¿Qué puedo decir? Amarilla. 50 segundos, Doku afuera, esperando para volver”.

Cuando le preguntaron si la jugada merecía sanción mayor, Guardiola cerró sin vueltas: “No es mi trabajo”. En ese tono, el mensaje fue más defensivo que técnico: City sintió que su futbolista clave no tuvo la protección que esperaba ante una falta que lo dejó fuera durante un tramo sensible del juego.

Qué dejó el resultado: el desgaste, la reacción del equipo y el momento de la temporada

Más allá del resultado puntual, los dichos del DT se entienden por la necesidad de cuidar a los jugadores que aportan desequilibrio. Doku, pese a la entrada recibida, logró volver a estar en condiciones y terminó siendo determinante con un gol en el minuto 97, un empate que además fue el tercero más tardío en la historia reciente del club. Ese nivel de resiliencia mostró carácter, aunque no alcanzó para sostener el partido: el segundo tiempo tuvo un quiebre defensivo que Everton aprovechó para ponerse 3-1.

El problema para City no es solo el golpe de un partido: viene de una tendencia que preocupa. Desde el arranque del año, el equipo dejó escapar 12 puntos que tenía encarrilados desde posiciones de victoria. En la pelea por el título, ese tipo de pérdidas pesan, especialmente con Arsenal de Mikel Arteta como rival directo, y con la expectativa de que los Gunners puedan asegurar el campeonato si ganan sus partidos restantes.

El calendario aprieta: cinco partidos en 18 días y la urgencia de recuperar

A partir de ahora, City entra en un tramo exigente: tendrá cinco encuentros en apenas 18 días. El primer escollo será inmediato, con un partido en casa ante Brentford este sábado. En ese escenario, Guardiola deberá administrar cargas y priorizar la recuperación para que el plantel llegue entero.

Con cada punto como moneda de cambio, el mensaje es directo: City no puede volver a cometer errores defensivos ni dejarse afectar por lesiones, especialmente en jugadores creativos como Doku. La pelea por el campeonato sigue viva, pero el margen de falla se achica partido a partido.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.