El posible arribo de Robert Lewandowski a la Serie A en este verano frenó en seco en el Allianz Stadium. Pini Zahavi, representante del delantero, había intensificado las gestiones para encontrarle un nuevo destino a su cliente y hasta viajó a Italia para reunirse con clubes de primer nivel. Sin embargo, el recibimiento de Juventus, de acuerdo con lo trascendido, no habría sido especialmente cálido. En ese contexto, se remarcó que la postura de los Bianconeri se enfrió de manera marcada, principalmente por el paquete económico que exigiría la operación para incorporarlo.
Lewandowski, con 37 años, tiene contrato vigente con el Spotify Camp Nou y el vínculo finaliza oficialmente el 30 de junio. Eso abre la puerta a que pueda quedar disponible como agente libre si no se activa una renovación. Aun así, la edad del jugador y, sobre todo, sus pretensiones salariales —consideradas muy elevadas— habrían hecho que la dirigencia de Juventus se detenga a pensar. En las versiones que circularon, el club estaría priorizando la sostenibilidad financiera de cara al futuro por encima de acuerdos de gran volumen para futbolistas que atraviesan la etapa final de sus carreras, especialmente por el costo que implica sumar a referentes de elite en el ocaso profesional.
Mientras Juventus retrocede, el propio Lewandowski se mostró cauteloso a la hora de confirmar dónde jugará la próxima temporada. En una transmisión solidaria para la Cancer Fighters Foundation, el ícono polaco fue consultado de manera directa por el interés de los clubes más grandes de Italia. En lugar de cortar de raíz los rumores, eligió responder con una pista en clave para los hinchas: “Ya saben… Hablaremos pronto”.
Ese mensaje enigmático mantuvo a AC Milan expectante, ya que el conjunto rossonero aparece como la alternativa más viable a Juventus si el delantero decide dejar España. A pesar de que el tiempo avanza y ya no es un jugador joven, la producción de Lewandowski sigue siendo de primer nivel: esta temporada lleva 18 goles en 42 partidos con Barcelona.
El enfriamiento de Juventus por Lewandowski también podría estar vinculado a un problema interno que no termina de resolverse en la zona de ataque. El club atraviesa una situación tirante respecto al futuro de Dusan Vlahovic: las conversaciones para una renovación de corto plazo continúan trabadas. De no lograr destrabar el nudo económico con su figura actual, sumar a un delantero todavía mayor y con un salario alto como el del polaco se vuelve una propuesta difícil de sostener ante el directorio.
Con la perspectiva de sus últimos años en el fútbol, Lewandowski dejó claro que no tiene intención de seguir el camino de sus excompañeros hacia los bancos de suplentes. El delantero de Barcelona habló recientemente sobre sus planes cuando llegue el momento de colgar los botines y dejó entrever que no le atrae la presión típica del rol de entrenador. Dijo, al explicar su postura, que “ser entrenador es muy difícil”, en referencia a la carga mental que implica dirigir en el máximo nivel.
Al quedar descartada la posibilidad de dar el salto a la gestión, el veterano pretende que sus capítulos finales como jugador estén a la altura de su carrera. Todavía es una incógnita si ese recorrido seguirá en Barcelona —donde, por estos días, está encaminado para conquistar otro título de La Liga— o si terminará en el San Siro con AC Milan. Lo que, en cualquier caso, empieza a quedar cada vez más claro es que una mudanza a Turín luce menos probable con el correr de los días, mientras Juventus busca soluciones más jóvenes y, sobre todo, más acordes a su lógica de costos.
