Un vuelo con destino a Buenos Aires terminó envuelto en un escándalo en Jujuy Airport, cuando el defensor de Gimnasia de Jujuy, Emiliano Indrezzi, provocó una alerta de seguridad de gran magnitud con una broma.
De acuerdo con lo informado por medios locales, poco antes del despegue el zaguero gritó “bomb!” en el avión, lo que activó de inmediato los protocolos antiterroristas.
De un vistazo
- El hecho ocurrió en Jujuy Airport durante un vuelo con destino a Buenos Aires.
- El jugador Emiliano Indrezzi habría gritado “bomb!” antes de despegar.
- Se activaron protocolos antiterroristas y el avión fue evacuado.
- Intervino un equipo de desactivación de explosivos para revisar el aparato.
- La situación se confirmó como una falsa alarma y no se hallaron materiales sospechosos.
- Indrezzi fue arrestado en la pista y quedó bajo investigación por causar una alerta falsa y afectar el tránsito aéreo.
La aeronave fue evacuada en forma inmediata y se convocó a un equipo especializado para realizar una inspección exhaustiva. Con el correr de los minutos, quedó en evidencia que se trataba de una falsa alarma y que no había elementos sospechosos a bordo.
Detención y cargos
Tras confirmarse el engaño, la policía arrestó al futbolista en la propia pista, lo esposó y lo trasladó para ser interrogado. En la causa quedó imputado por provocar una alarma falsa y por alterar el tránsito aéreo, delitos que pueden tener consecuencias severas.
Más tarde, Gimnasia de Jujuy emitió un comunicado oficial en el que repudió la acción del defensor. En el texto, la conducta fue catalogada como “inaceptable” y se remarcó que afecta la imagen del club.
El presidente del conjunto jujeño también se expresó sobre el futuro contractual del jugador: aseguró que desde la dirigencia ya se iniciaron gestiones para terminar el vínculo por “conducta grave”, y sostuvo que la institución no tolerará comportamientos que dañen la reputación o que incumplan los valores deportivos.
En la prensa argentina, la broma fue tratada como una de las más repudiadas del ambiente futbolístico, llegando a describirla como “el peor chiste” de la historia en el fútbol. Con 28 años, Indrezzi ahora enfrenta sanciones legales y también podría quedar expuesto a castigos que, incluso, pongan en riesgo su carrera.
