De cara a sus últimos partidos con la camiseta de Bayern Munich, Leon Goretzka recordó una apuesta llamativa que había quedado planteada antes de su llegada al club más grande de Alemania. El volante, que en 2018 terminó recalando en los campeones de siempre, contó cómo surgió esa charla previa y qué tan distinto terminó siendo el desenlace.
“Me acuerdo de un episodio de Doppelpass donde Mario Basler y Peter Neururer hicieron una apuesta”, explicó Goretzka en diálogo con la revista del club 51, aludiendo a su pase gratis desde Schalke 04 a Bayern. En aquel momento, el debate giraba en torno a si era una decisión acertada que un jugador de 23 años apostara por incorporarse a la institución con mayor presión y exigencia del país.
Basler, en esa discusión, se inclinó por la idea de que la operación iba a salir mal: incluso sin que el Bayern tuviera que pagar un monto de transferencia, pronosticó que el mediocampista no iba a rendir como se esperaba. “Basler dijo que yo no iba a jugar cinco partidos en Bayern. Al final fueron algunos más. Y ni siquiera sé si Peter Neururer llegó a cobrar sus cajas de cerveza”, soltó Goretzka con una sonrisa, dando a entender que el tiempo le terminó dando la razón.
La apuesta en realidad había sido más específica. Basler había planteado dudas sobre si Goretzka iba a “marcar la diferencia” en el equipo y si, con apenas cinco apariciones a esa altura, iba a estar conforme, teniendo en cuenta que en Bayern hay varias figuras más allá del propio Leon. Neururer respondió que, una vez que el jugador recuperara su mejor estado físico y siguiera creciendo, acabaría transformándose en un hombre habitual en la rotación de Múnich. “¿En su primer año?”, preguntó Basler, y esa fue la condición que terminó aceptando Neururer.
En la primera temporada con Bayern, Goretzka tuvo una participación enorme: disputó 42 partidos, arrancó 29 desde el inicio y además aportó nueve goles y siete asistencias. Ese arranque fue el puntapié inicial de un ciclo de ocho años, en el que sumó ocho títulos de liga, dos copas nacionales, una Champions League, un Mundial de Clubes y, recientemente, la Supercopa de Europa de este verano. “Ni yo pensaba, en ese momento, que iba a quedarme tanto tiempo y que iba a ser tan exitoso”, reconoció el futbolista.
Sin embargo, las últimas dos temporadas fueron más complicadas. Tras el arribo de Vincent Kompany en 2024, a Goretzka le hicieron saber que sus chances de ser titular de forma regular con el DT belga eran limitadas y que lo más conveniente era evaluar una salida. Aun así, el mediocampista no se movió: aguantó, aprovechó el momento cuando la competencia directa se vio afectada por lesiones o por cuestiones de rendimiento—con Joao Palhinha y Aleksandar Pavlovic atravesando inconvenientes—y logró reinsertarse en el primer equipo.
Con ese impulso, además, llegó un reconocimiento extra: una convocatoria inesperada para la selección alemana. Pero el escenario actual indica que el “reloj” de su etapa en Bayern se está por terminar de manera definitiva. Aunque sigue siendo parte frecuente del equipo en la Bundesliga bajo Kompany, con 28 partidos como titular y tres goles más tres asistencias en 1.736 minutos, en los compromisos grandes de Champions League y en la DFB-Pokal aparece con más frecuencia desde el banco, en un rol más cambiante según el partido.
La confirmación de su salida del Bayern se dio a fines de enero, y ahora el foco se corre hacia el Mundial. Este verano se espera que Goretzka tenga un rol importante con Alemania en el torneo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, un plan que el entrenador de la selección, Julian Nagelsmann, dejó entrever en varias oportunidades.
Antes de eso, el objetivo inmediato del futbolista de 31 años es intentar alcanzar un segundo triplete con los bávaros. En ese camino, rechazó en el invierno los acercamientos de Atlético Madrid. “Tengo muchas ganas de repetir lo de 2020, pero esta vez con nuestra gente. Sería algo totalmente distinto”, dijo Goretzka, recordando que en aquella campaña el Bayern ganó en un estadio vacío por el contexto de la pandemia.
En lo futbolístico, la comparación con 2020 se siente cercana. “Esa sensación de identidad que tuvimos en su momento volvió en las últimas semanas”, señaló, aunque aclaró que eso no garantiza por sí solo el éxito en la Champions. De todos modos, dejó una idea clara sobre el presente del plantel: “Hay un sentimiento especial, de que con un poco de suerte podés vivir una o dos veces algo así en tu carrera. Tenemos un equipo donde cada pieza encaja. Tenemos calidad individual y, además, esa hambre, esa disposición para correr y para sostener el esfuerzo”.
Cuando termine la temporada de Bayern y concluya la campaña mundialista, Goretzka iniciará una nueva etapa en Italia. De acuerdo con lo informado por Gazzetta dello Sport, AC Milan está muy cerca de llegar a un acuerdo con el mediocampista para firmar un contrato de tres años, con un salario cercano a los 5 millones de euros por temporada.
