Adentro y afuera de la cancha, Fiorentina atraviesa un momento complicado: en Serie B está apenas por encima de la zona de descenso y la preocupación ya se siente en la tribuna. Sin embargo, en paralelo hay otro equipo violeta que ilusiona y lidera la conversación: la Primavera, que pelea por el título de la categoría con un plantel joven. Entre esas promesas aparece el delantero Riccardo Braschi, que finalmente dio el salto al primer equipo y tuvo su debut ante Roma.

Riccardo Braschi nació en Florencia el 24 de agosto de 2006 y desde chico vive con los colores violeta. Pasó por todo el circuito formativo del club y dejó números muy buenos tanto en el Sub-17 como en el Sub-18. En esta temporada, además, se consolidó como una pieza fija en la Primavera, ganándose un lugar indiscutido.

Con perfil de centrodelantero, y además con una estructura física sólida, Braschi está creciendo de manera notable en su capacidad goleadora dentro del área. Una de sus virtudes es el manejo para moverse en espacios reducidos y aprovechar cada rebote o tramo de ventaja. Pero no se limita a “meterla”: también sabe jugar de espaldas al arco, algo clave para ayudar a armar el juego desde atrás. En cuanto a carácter, se nota en cada gesto; por ejemplo, mostró personalidad con una definición con toque desde el punto penal contra Parma, apenas dos minutos después de ingresar como suplente. En su estilo recuerda a Edinson Cavani, aunque su festejo tiene un guiño propio: hace la clásica “bomba” al estilo Batistuta.

Los goles parecen correrle por las venas. Hasta el momento, ya lleva 17 tantos en la temporada con la Primavera 1. Esa producción le valió un llamado al primer equipo bajo la conducción de Pioli, para la doble fecha de la Conference League contra Polissya y también para el inicio del campeonato de la liga ante Cagliari. Esos tres ingresos desde el banco lo mantenían con la cabeza puesta en el objetivo de cumplir el sueño de debutar, y ese momento llegó el 12 de marzo de 2026: Vanoli lo hizo entrar para su estreno en la ida de los octavos de final de la Conference League ante Rakow. Lo hizo sustituyendo a Piccoli en el minuto 82, con el partido 1-1. Fiorentina terminó llevándose el duelo por 2-1, gracias a un penal convertido por Gudmundsson en el minuto 93. Fue un debut inolvidable y la emoción se le notó a Braschi: al final del encuentro, se lo vio conmovido hasta las lágrimas en el silbatazo final.

Lo que mostró con la camiseta violeta convenció al área formativa italiana de darle continuidad, aunque todavía aguarda su primer grito en las categorías Sub-16, Sub-17 o Sub-18. Mientras tanto, el festejo también llegó fuera de la cancha: Braschi renovó su contrato profesional hasta el 30 de junio de 2027, con una opción para que el club extienda el vínculo por dos temporadas más.

Y el último gran golpe de emoción llegó con la debut en Serie A. La noche tuvo un detalle especial: en su primer intento al arco, un remate pegó en el . Fue en el Olimpico frente a Roma, donde Riccardo Braschi dejó señales claras de que su salto al máximo nivel está en marcha.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.