Cuando el atril electrónico (el famoso teleprompter) por fin dejó de fallar, Dirk Nowitzki volvió la mirada hacia una persona clave para entender su carrera: su mentor, Holger Geschwindner. En el marco de su ingreso al Salón de la Fama de la FIBA, el emblema del básquet recordó su relación con el entrenador con una comparación que describió como “de película”: “Harry Potter tuvo a Dumbledore, Alejandro Magno tuvo a Aristóteles… y yo tuve a Holger”, dijo en su discurso de aceptación.

El método y el recuerdo del mentor

Nowitzki contó que, durante sus primeros años, el trabajo no se parecía a una preparación “convencional” de cancha. “Nosotros remábamos, boxeábamos, hacíamos esgrima y también leíamos libros. Además, hacía handstands, saltos tipo rana y hasta tocaba el saxofón”, repasó. Sin embargo, aclaró que en ese momento no entendía del todo para qué servían esas actividades tan variadas.

“Lo que no comprendía entonces era que me formaban como persona y también como atleta en un sentido más amplio, no solo como jugador de básquet”, reflexionó el exala-pívot, que hoy tiene 47 años. Y agregó, mirando hacia atrás con gratitud: “Ahora sí lo entiendo. Él creyó en mí cuando yo no creía en mí mismo”.

Una carrera completa: familia, selecciones y el ciclo en Dallas

En un discurso que duró unos diez minutos, Nowitzki hizo un recorrido por toda su trayectoria, con agradecimientos que arrancaron por lo más cercano. Dio las gracias a sus padres por llevarlo a los partidos desde muy chico y también a su hermana por ocuparse incluso del trabajo escolar.

Luego, repasó su etapa en los seleccionados alemanes, tanto en categorías juveniles como en el equipo mayor. En ese repaso, remarcó dos hitos deportivos: el bronce en el Mundial de 2002 y la plata en el Europeo de 2005. A partir de ahí, dedicó un tramo central al período transformador con Dallas Mavericks, donde describió que “creció como hombre” antes de retirarse en 2019.

La idea de los logros y el reconocimiento en la FIBA

Con un tono que mantuvo su característica sencillez, el exjugador explicó que los premios y títulos no deberían ser lo principal. “Las experiencias valen más que los trofeos; las personas valen más que los trofeos; y las historias valen más que la riqueza”, afirmó. En esa línea, aseguró que su recorrido por el mundo con la selección, en el marco de FIBA, le generó una sensación muy especial.

Nowitzki se mostró orgulloso por entrar al Salón de la Fama, subrayando el valor del logro en términos históricos para Alemania: será el segundo alemán en lograrlo, después de Detlef Schrempf.

El papel del teleprompter y la reacción ante el imprevisto

Como detalle llamativo, el problema técnico llegó justo al comienzo de la ceremonia. Cuando empezó su discurso, el teleprompter falló y lo obligó a leer desde su teléfono durante varios minutos. “Ya había empezado a transpirar”, admitió más tarde. “Fue una situación bastante estresante”.

Los técnicos terminaron solucionando el inconveniente, pero el alemán no dejó que el episodio opacara el momento. Incluso después del acto, siguió con la misma actitud: firmó autógrafos, se prestó para selfies y conversó con los periodistas que se acercaban.

Legado y respeto: la generación campeona y la figura cercana

Sus logros, según el contexto que dejó la propia historia, ayudaron a abrir el camino para la camada que luego lideró Dennis Schröder y que terminó siendo campeona. Aun así, Nowitzki se mantuvo siempre accesible, sin caer en el perfil distante que suele asociarse a las grandes estrellas.

Se lo vio como un referente que, aunque vivió en Estados Unidos, no perdió el vínculo con sus raíces alemanas. “Él siempre mantuvo los pies sobre la tierra. Es una gran persona, un tipo excelente y un buen amigo”, destacó Ingo Weiss, presidente de DBB. Y remató con elogios: Nowitzki es “un faro absoluto” dentro del básquet.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.