El volante del Barcelona, Frenkie de Jong, dejó una lectura desafiante tras quedar eliminado de la Champions League en los cuartos de final a manos del Atlético de Madrid. A pesar de haber ganado 2-1 en el partido de vuelta, el conjunto blaugrana no alcanzó: cayó 3-2 en el global. De Jong, sin embargo, sostuvo que el marcador no reflejó lo que se vio en los 180 minutos de la serie.

Datos clave

  • Barcelona ganó 2-1 en el segundo encuentro, pero se despidió por el global 3-2.
  • De Jong afirmó que su equipo fue superior y dominó ambos partidos, aun jugando con un hombre menos.
  • El mediocampista apuntó al arbitraje y mencionó una jugada de Marc Pubill en la ida.
  • Raphinha coincidió con la crítica y denunció que el cruce en Madrid fue perjudicado por el árbitro Clement Turpin.
  • De Jong y el DT Hansi Flick redirigieron el foco hacia lo doméstico, con La Liga como objetivo inmediato.

La bronca de De Jong y el impacto del primer choque

En su análisis, De Jong puso el foco en la actuación de los oficiales, marcando que las decisiones tuvieron incidencia tanto en el partido de ida como en el de vuelta. En ese marco, señaló una polémica vinculada a Marc Pubill durante el primer juego, describiéndola como un punto de quiebre para la eliminatoria.

El futbolista sostuvo que hubo fallos discutibles y que, en la ida, la acción protagonizada por Pubill debió terminar en roja y penal. Según su lectura, ese episodio alteró el ritmo de la serie y terminó favoreciendo al Atlético, que logró sostener la ventaja en el global.

Además, la postura de De Jong se alineó con la de su compañero Raphinha. El brasileño había remarcado que el partido de vuelta en Madrid fue “completamente robado”, aludiendo a decisiones del árbitro Clement Turpin en el desarrollo de ese cruce.

El enfoque de Flick y el salto a La Liga

Mientras los jugadores centraban la discusión en el arbitraje, Hansi Flick intentó mirar el conjunto del proceso. El entrenador valoró el rendimiento de su plantel joven y, aun con el golpe de la eliminación, se mostró convencido de que hay una base sólida para proyectar una etapa exitosa en Cataluña.

Tras el pitazo final, Flick destacó la actitud y la mentalidad del equipo: se mostró orgulloso de cómo compitieron dentro del campo, y remarcó que el grupo deberá aprender de aquello que todavía debe mejorar. A la vez, sostuvo que el plantel es joven y que puede crecer: confió en que el equipo va a mejorar la próxima temporada.

En esa línea, el DT también dejó una reflexión global sobre el fútbol: reconoció la decepción para todos, pero entendió que el torneo no perdona y que hay que reponerse. “Es fútbol, es vida. Tenemos que volver”, fue el mensaje que dejó después del desenlace.

La urgencia de no desordenar la temporada

Con la campaña europea ya terminada, el Barcelona deberá evitar que el golpe impacte en el resto del año. De Jong, en particular, giró hacia la importancia de cerrar fuerte en el plano local. En La Liga, el club llega con una ventaja marcada en la cima mientras la temporada entra en su tramo final.

El volante remarcó que la definición del campeonato es clave y que “el mejor equipo gana”. También interpretó el momento del equipo como una confirmación de su nivel: en los últimos dos años, el Barcelona sostuvo que viene mostrando calidad y consiguiendo títulos. Aun con juventud dentro del plantel, destacó que hay talento suficiente como para competir por todo y pelear el objetivo principal de la liga.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.