Napoli y Antonio Conte estarían cada vez más cerca de tomar caminos separados al finalizar la temporada. Distintas informaciones difundidas en Italia señalan que la decisión de cortar el vínculo se habría terminado de definir tras una reunión clave a mediados de abril entre el entrenador y el presidente Aurelio De Laurentiis. En ese contexto, Conte venía de dirigir al equipo en un momento importante: la victoria reciente sobre Pisa no solo dejó sensaciones positivas, sino que además confirmó la clasificación a la Champions League para una nueva edición. Aun así, el propio técnico habría dejado entrever con fuerza que su etapa en el banco napolitano podría estar llegando a su fin, pese a que su contrato vigente contempla continuidad hasta junio de 2027.

Si bien en lo formal todavía resta tiempo dentro del acuerdo activo, internamente ya se trabaja para que la salida no se demore y no se convierta en un proceso prolongado. En ese marco, y con un tono más prudente en cuanto a los tiempos exactos, se menciona que el alejamiento podría concretarse como una separación “de común acuerdo” si finalmente se confirma el cambio. La lógica de esa fórmula administrativa sería clara: que Conte deje el cargo de manera ordenada y sin que exista un pago de compensación para el entrenador, cerrando la negociación con un desenlace prolijo.

Con la posible vacante en el horizonte, ya se activó una carrera por el reemplazo y los nombres que ganaron más tracción son Maurizio Sarri y Massimiliano Allegri. El panorama de Allegri, sin embargo, aparece mucho más complicado: su situación en AC Milan estaría condicionada por roces con figuras de peso dentro del club, en particular con Zlatan Ibrahimovic y con el director general Giorgio Furlani. En paralelo, Sarri también tendría dificultades para encajar en el rompecabezas deportivo, ya que se reporta que mantiene diferencias con el presidente de Lazio, Claudio Lotito, un factor que podría trabar su llegada si Napoli intenta avanzar rápido.

En su conferencia de prensa posterior al partido, la que brindó tras una derrota dolorosa en el derbi de Roma, Sarri habló sobre su futuro con una postura que dejó señales de incertidumbre. Sus palabras, difundidas por La Lazio Siamo Noi, apuntaron a que primero hay que enfocarse en lo inmediato: “Juguemos el último partido primero”. Luego agregó que, por el momento, no recibió ninguna comunicación sobre planes futuros, y se mostró molesto con el desarrollo de la temporada, remarcando que no se sintió escuchado y que tampoco estaría seguro de que el club esté satisfecho. Finalmente, cerró con una idea práctica: terminar el tramo final del campeonato y esperar si desde la dirigencia le informan algo.

Mientras Napoli encara la posibilidad de una transición temprana, Conte, por su parte, mantendría el deseo de volver a dirigir a la selección de Italia. La referencia concreta está ligada a la elección presidencial de la FIGC del 22 de junio, fecha que aparece como el próximo gran punto de quiebre para reencarrilar el futuro del entrenador. En ese horizonte, Conte intentaría replicar el rendimiento que lo llevó a impresionar en su etapa previa con la selección: 14 victorias en 24 partidos. Con el cambio que se perfila en el banco, la dirigencia napolitana quedaría entonces ante una urgencia adicional: negociar una transición lo más fluida posible y definir objetivos antes de que abra el mercado de pases de verano, para no perder tiempo en la búsqueda de una nueva identidad futbolística.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.