Tras el triunfo 1-0 de Napoli sobre Udinese en la última fecha de la Serie A, Antonio Conte habló con una franqueza contundente sobre los motivos que, a su entender, lo llevaron a sentir que ya no podía continuar al frente del equipo. Más allá del logro local que consiguió en la campaña 2024-25 —cuando llevó al club a ganar el Scudetto—, el entrenador remarcó que el entorno que rodea al Napoli se volvió cada vez más complejo de manejar.
“En Napoli fallé en una cosa: no logré darle compactación al equipo. Si no se logra eso, pelear contra los demás se vuelve muy difícil. Vi mucha ‘venenosa’ y quienes la esparcen terminan siendo fracasados. Napoli no necesita fracasados; necesita gente que quiera al club, como el hincha que paga la entrada. En cambio, hay personas que deberían alejarse porque hacen daño. Desde ese punto de vista fallé y entendí que no iba a poder compactar el ambiente. Para mí era fundamental, por eso levanté la mano”, expresó.
La salida del DT no se definió de manera improvisada apenas terminó el campeonato. Napoli finalizó segundo, detrás de Inter, que fue claramente el ganador del torneo. Conte explicó que la determinación la venía pensando desde hacía semanas: había detectado que el proyecto ya no estaba alineado con sus exigencias personales sobre el éxito y la profesionalidad.
Luego agregó: “Después de lo que pasó con Bologna, lo que yo percibí fueron situaciones que no me gustaron y, aun así, para decir esas cosas hace falta tener carácter. Nunca jugué temporadas grises y no voy a hacerlo. También estaba listo para dar un paso al costado. Seguramente algunas incorporaciones no conectaron con el grupo de antes y se fueron generando dinámicas muy difíciles, que era correcto señalar. Hace un mes llamé al presidente. No quería saber nada y le dije: ‘por la amistad que tenemos, percibo que mi etapa acá está por terminar’. La decisión la tomé yo”.
Como era inevitable, la disponibilidad de Conte encendió de inmediato los rumores sobre un posible regreso a la selección italiana, que hoy tiene un lugar vacante. Sin embargo, el entrenador rápidamente bajó el tema respecto a una segunda etapa con los Azzurri, y a la vez puso en duda si la FIGC cuenta con la ambición y los recursos para contratar a un reemplazo de nivel mundial, mencionando el caso de Pep Guardiola. El español, cabe recordar, quedó sin contrato luego de confirmar su salida de Manchester City.
“No hay nada entre mí y la Federación Italiana para ser entrenador de Italia. Cero por ahora. Veamos en el futuro. Tampoco está todavía el presidente de la Federación… pero déjenme decirlo: ¿Italia está lista para nombrar a un entrenador de primer nivel? Yo leí lo de Pep Guardiola. Si tuviera que proponer un nombre, diría Pep. Pero… ¿tienen el dinero para hacerlo? Es demasiado pronto para decirlo. Por ahora no tengo acuerdos con nadie”, sostuvo.
En la sala de prensa, el presidente de Napoli, Aurelio De Laurentiis, acompañó al técnico que se marcha. Allí confirmó que, aunque esperaba que Conte pudiera reconsiderar su postura, el club ya debe mirar hacia adelante. El mandatario también se mostró confiado con la base del plantel, incluso en un escenario con un posible cambio en el banco.
“Él siempre puede pensarlo otra vez, así que le di mi disponibilidad. Mañana por la tarde me va a confirmar que la decisión está tomada, y después moveremos para ver cuál es la mejor solución para Napoli. Tengan en cuenta que tenemos cerca de treinta jugadores capacitados. Con muy pocas incorporaciones más, el equipo va a ser extremadamente competitivo, incluso si lo comparamos con los rivales directos”, afirmó De Laurentiis.
