Las dudas sobre el rumbo de los gigantes de la Premier League no se terminan de apagar en Stamford Bridge. En el norte de Londres también aparecieron planteos similares, como si el clima futbolero de la capital inglesa empezara a acomodarse a un mismo tipo de preocupación.

Tottenham, que en teoría seguía formando parte del selecto “Big Six”, rompió una espera de 17 años sin grandes trofeos al ganar la Europa League la temporada pasada. Pero el escenario cambió con el correr de este año: el equipo volvió a meterse en una zona de riesgo por el descenso y, por el momento, atraviesa un tramo en el que las certezas no sobran.

En el caso de Chelsea, el ciclo reciente también tuvo momentos de brillo internacional. En 2025, el club levantó la Conference League y, después, dio el golpe en la final del FIFA Club World Cup ante PSG. Sin embargo, el entrenador que coordinó esos logros, Enzo Maresca, fue despedido al inicio del nuevo calendario.

Desde entonces, la conducción técnica pasó por varias manos: Liam Rosenior se hizo cargo durante 23 partidos y luego dejó su lugar. El interinato quedó en manos de Calum McFarlane, que se perfila para terminar lo que ya se convirtió en una campaña exigente, con un detalle que puede tapar algunas grietas: el próximo partido decisivo de FA Cup frente a Manchester City, con fecha de final ya confirmada.

Cuando quedan apenas tres compromisos de liga, Chelsea está ubicado en el noveno puesto. El margen para asegurar un lugar en competencias europeas se achica y, si el equipo se queda afuera, el impacto no sería solo deportivo: nombres como Cole Palmer y Enzo Fernandez podrían empezar a mirar su futuro con otros ojos cuando se abra una nueva ventana de transferencias.

Para revertir el rumbo, el trabajo no sería únicamente dentro de la cancha. Se necesitaría un proceso de reconstrucción también en el funcionamiento interno, con la llegada de otro entrenador y ajustes adicionales en el plantel. Y, sobre todo, hay decisiones grandes que el club tiene que acertar para no terminar transitando un camino parecido al de Tottenham.

En ese sentido, Gullit, exjugador y exentrenador de Chelsea, se metió en el debate. Hablando en representación de MrRaffle.com, dejó claro que espera que no sea una caída inevitable: “Ojalá no. Quiero que Chelsea gane y sea exitoso. Pero hace un par de años que digo algo: no termino de entender cuál es su forma de pensar, su filosofía”.

Luego amplió su postura: “Lo que estoy explicando es lo que se ve desde afuera, no información que yo tenga desde adentro. Tal vez los dueños deberían salir y explicar esa idea. Pero los hinchas quieren trofeos y no van a aceptar cualquier cosa por debajo de eso”.

Gullit también marcó un ejemplo desde otra vereda, con una comparación directa: “Miren a Paris Saint-Germain. Tienen futbolistas jóvenes, sí, pero también cuentan con jugadores con mucha experiencia. Esos referentes, con trayectoria, les marcan el camino a los pibes y así crecen y mejoran. Después, cuando ellos maduran, transmiten lo que aprendieron a la nueva generación”.

En esa línea, el holandés sostuvo que ese sería el tipo de acompañamiento que necesita Moises Caicedo: “Le hace falta alguien como Casemiro al lado para guiarlo. Decirle: ‘Bajá un cambio, hacelo de esta manera’. Y eso pasa en los entrenamientos, en el día a día”.

Con el esfuerzo económico que hizo Chelsea en jugadores jóvenes, muchos de ellos atados a contratos largos, el club apuesta a construir pensando en el futuro. Pero la pregunta que queda flotando es si esa estrategia terminó desplazando la atención de lo inmediato, en un momento en el que el presente exige respuestas rápidas.

Gullit no es el primero —y seguramente tampoco será el último— en plantear que en Stamford Bridge debería haber más presencia de profesionales con recorrido. Ese tema podría tratarse en el verano, sea quien sea el próximo entrenador que asuma. Lo que está claro es que hace falta corregir el rumbo para evitar que Chelsea caiga en una etapa de inestabilidad del estilo Tottenham, con la misma sensación de vértigo que hoy se intenta dejar atrás.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.