Real Madrid arrancó con un golpe de efecto en el Allianz Arena: en el primer minuto, un pase de Manuel Neuer terminó regalado para Arda Güler, que definió de zurda hacia el arco vacío desde unos 30 metros. Sin embargo, el Bayern reaccionó rápido y el partido se fue a un ida y vuelta con discusión, márgenes cerrados y momentos de nervios. Tras un primer tiempo con goles y polémicas, el complemento mostró el guion que más se esperaba: el conjunto español se replegó para salir de contra, y cuando el juego se abrió por una decisión arbitral, Alemania aprovechó con dos impactos finales de Brahim Díaz y Michael Olise. En la misma jugada clave, Eduardo Camavinga vio la segunda amarilla y dejó a su equipo al borde del golpe definitivo.

Arranque soñado y reacción inmediata: Güler y el Bayern en modo alterno

Los de Madrid tuvieron un inicio casi irreal, aunque con un componente “regalado”. Neuer, en una salida que no pareció tener explicación, la cedió al pie de Güler dentro del minuto inicial. El turco no dudó: descargó un remate potente para vencer a un arco desguarnecido desde larga distancia.

La respuesta del Bayern fue directa y nació de una jugada simple. Joshua Kimmich metió un centro bajito al área y Alex Pavlovic, con un toque para desviar el camino, terminó empujando la pelota al gol, dejando sin reacción a Andriy Lunin.

El partido siguió con el sello de la Champions: Real Madrid volvió a encenderse con Güler. Antes de llegar a los 30 minutos, el mediapunta tomó una pelota parada y ejecutó un tiro libre hacia la esquina alta, aprovechando un estiramiento de Neuer que llegó tarde.

Ahí se instaló el “caos” que terminó marcando el desarrollo. Hubo dos pedidos claros de penal de Bayern que no prosperaron. Harry Kane, que había quedado en el centro de las quejas, se encargó de responder con goles: convirtió desde cerca y puso el empate en el tanteador. Poco después, Kylian Mbappé volvió a equilibrar la balanza, definiendo tras una contra clásica y metiendo el balón con precisión para devolverle la paridad al duelo.

En ese tramo, Vincent Kompany también recibió una amarilla que lo compromete para el próximo encuentro, un detalle que suma presión para la continuidad del equipo.

Segunda parte con menos fuegos artificiales… hasta el error que abrió el partido

En el complemento, el encuentro se pareció más al que muchos esperaban: Madrid se replegó y apostó a las transiciones rápidas. Las chances claras no abundaron; tanto los arqueros como las defensas lograron apagar varios intentos, aunque sí hubo pruebas puntuales. Aun así, la sensación general era que el gol podía llegar por una situación y no por dominio sostenido.

El quiebre llegó por un instante de desatención. Camavinga ya estaba con tarjeta amarilla cuando tomó la pelota y demoró la ejecución de una falta del Bayern. El árbitro no dudó y mostró una segunda amarilla, dejando a Real Madrid con un escenario más difícil de sostener.

Con el partido “abierto” tras esa expulsión por doble amonestación, Bayern capitalizó. Díaz fue el encargado de marcar el golpe decisivo: se metió hacia adentro y soltó un remate de ángulo para fusilar el rincón lejano. Luego, Michael Olise cerró el resultado en los minutos finales, dejando a Madrid expuesto a las consecuencias disciplinarias y a un panorama que, con la historia en contra, apunta a terminar la temporada sin títulos.

Calificaciones de los protagonistas: quién sostuvo y quién pagó caro

  • Andriy Lunin (5/10): cometió un error que le regaló a Bayern el primer tanto, y en los otros goles no tuvo margen de reacción.

  • Trent Alexander-Arnold (6/10): actuación con momentos muy propios: gambetas y acciones llamativas con el balón, aunque también dejó grietas defensivas.

  • Eder Militao (6/10): no siguió bien a Kane en el segundo gol del Bayern; por lo demás, ganó duelos y repartió bien la pelota.

  • Antonio Rudiger (5/10): fue arrastrado por el frente móvil de Bayern; además, en el primer tanto pudo haber marcado con más precisión a Pavlovic.

  • Ferland Mendy (6/10): estuvo muy sólido durante cerca de una hora: mantuvo a Olise lo más controlado posible y también aportó avance. Después se quedó sin piernas.

  • Arda Güler (7/10): metió su primer gol con una ejecución excelente y el segundo fue todavía mejor; además, generó oportunidades en cantidad.

  • Federico Valverde (6/10): buen trabajo en ambos costados y un aporte clave para que el mediocampo tuviera disputa real.

  • Jude Bellingham (8/10): enorme rendimiento en un rol de ida y vuelta: recuperó, avanzó y distribuyó con criterio.

  • Brahim Díaz (6/10): se fajó, creó algunas situaciones y fue reemplazado cerca de la hora; lo suyo alcanzó en esfuerzo y participación.

  • Kylian Mbappé (7/10): peligro constante en las contras; consiguió un gol y obligó a Neuer con frecuencia. Si hubiera asistido a Vini en alguna ocasión, podía haber sumado más.

  • Vinicius Jr (6/10): dejó un pase lindo para habilitar el tanto de Mbappé; antes del descanso, impactó el palo. En el segundo tiempo no terminó de concretar.

  • Eduardo Camavinga (3/10): se mostró bien apenas un par de minutos, pero después cometió una acción tonta que terminó costándole el partido a su equipo.

  • Thiago Pitarch (N/A): no tuvo tiempo para influir.

  • Franco Mastantuono (N/A): no tuvo tiempo para influir.

  • Álvaro Arbeloa (5/10): mantuvo las cosas simples y, en esencia, eligió su mejor once. No parece que hubiera podido mejorar mucho sus decisiones, aunque el equipo fue condicionado por instantes individuales. La gran pregunta: ¿podrá sostener el trabajo?

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.