El récord llegó en el Millerntor-Stadion. Bayern Múnich estiró su cuenta de la temporada hasta 105 goles y, con ese número, superó la marca histórica de 101 que había impuesto Gerd Müller, además de dejar atrás al Bayern de la campaña 1971-72, que hasta hoy era referencia absoluta en productividad ofensiva. Fue una actuación contundente, de esas que muestran la profundidad del plantel: incluso con rotaciones, el equipo se mantuvo afilado y volvió a imponer condiciones. Jamal Musiala abrió el marcador temprano, pero la inscripción definitiva en los libros llegó a los 53 minutos con el tanto de Leon Goretzka, que terminó de convertir el partido en un hito para el conjunto bávaro.

Tras el encuentro, el entrenador Vincent Kompany se mostró satisfecho por la manera en que el equipo administró el trámite y el rendimiento del plantel. “Nuestro objetivo es ganar todo”, afirmó, dejando claro que el foco estaba puesto en sostener el nivel y la mentalidad competitiva, pocos días después de cumplir 40 años.

Musiala fue el punto de despegue del visitante: anotó a los nueve minutos, tras una asistencia de Konrad Laimer. La actuación del mediapunta —con 23 años— tuvo un aire de respuesta, especialmente después de las recientes declaraciones de Oliver Kahn, ex capitán del club, quien había sugerido que el futbolista evaluara tomarse un descanso de los compromisos internacionales para enfocarse en su preparación física. St. Pauli, dirigido por Alexander Blessin, intentó reaccionar y estuvo cerca del empate con un gol de Mathias Pereira Lage, pero la resistencia terminó siendo clave: un bloqueo desesperado de Min-jae Kim sostuvo el arco en cero y permitió que Bayern siguiera avanzando con paso firme.

Después del descanso, el partido se terminó de abrir y la diferencia de jerarquía se hizo todavía más evidente. Primero, Goretzka firmó su momento histórico con una volea para el recuerdo. Luego, Michael Olise aceleró el ritmo y colocó el tercero con una definición precisa en el rincón inferior. Olise, que recibió silbidos desde la tribuna local, celebró con un gesto provocador que dejó en claro el dominio absoluto del visitante. St. Pauli no encontró la forma de frenar la presión constante y quedó atrapado en el ritmo que imponía Bayern. Nicolas Jackson amplió la cuenta a los 65 minutos y, ya sobre el final, Raphael Guerreiro puso el punto final para que el local quedara golpeado y, de paso, el equipo alemán se alejara aún más en la cima de la tabla. St. Pauli, por su parte, continúa en la zona del play-off de descenso.

Con el resultado prácticamente resuelto, Kompany aprovechó la situación para gestionar el desgaste. El técnico belga realizó siete cambios respecto del once que había enfrentado a Real Madrid en la ida, dando descanso a figuras como Harry Kane. Además, nombres importantes como Joshua Kimmich y Olise fueron reemplazados temprano en el segundo tiempo, con la intención de llegar en óptimas condiciones a la revancha en España. Así, después de cumplir con sus obligaciones en el plano local con una solvencia notable, Bayern encara el cruce con Madrid con la inercia de una temporada que ya impuso un récord histórico, pensando en dar un paso más hacia las semifinales de la Champions League.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.