Barcelona puso a Joško Gvardiol en la parte alta de su lista de prioridades defensivas mientras intenta armar una ventana de transferencias de alto impacto. En el marco de esa planificación, el club catalán estaría sondeando activamente una operación por el futbolista de Manchester City y, al mismo tiempo, comenzaría a preparar el terreno para avanzar por el delantero del Atlético, Julián Álvarez. En Barcelona consideran que un movimiento podría concretarse, aunque aparecen obstáculos inmediatos: Bayern Munich ya se metió en la pelea y, con la idea de retocar su línea defensiva, no tendría intención de aflojar.
La ola de especulaciones por el defensor de 24 años creció todavía más después de que Lothar Matthäus, referente histórico del fútbol alemán, confirmara de manera explícita que el campeón de la Bundesliga está siguiendo de cerca al versátil exjugador de RB Leipzig.
En diálogo con Sky, Matthäus dejó en claro que el club ya mantiene conversaciones y un trabajo de captación en segundo plano. “Tengo un jugador en mente y escuché que ya se están haciendo consultas”, expresó. Y luego amplió: “Se trata de un ex futbolista de la Bundesliga que jugaba en Leipzig, que hoy está en Manchester City. Puede jugar de lateral izquierdo, pero también en el centro. Su nombre es Gvardiol”.
Pese a la información que indicaría que Bayern ya habría tomado contacto con el entorno del futbolista, City se mantiene firme en su postura de proteger la inversión realizada: los británicos habrían desembolsado 90 millones de euros por Gvardiol. Desde 2023, el defensor viene siendo una pieza confiable para Pep Guardiola. Aunque en esta temporada una fractura de tibia le pasó factura y lo limitó a 18 apariciones en la Premier League. En Manchester City, mientras tanto, trabajan para extenderle el contrato para asegurar su continuidad por más tiempo, más allá del vínculo vigente hasta 2028. La idea interna es que el jugador está cómodo y que la prolongación es viable.
Para el entrenador de Bayern, Vincent Kompany, Gvardiol aparece como una alternativa muy atractiva de cara al próximo mercado de verano, en un contexto donde la defensa del Allianz Arena muestra fragilidades y también incertidumbre. En el plantel, Alphonso Davies y Hiroki Ito vienen con problemas físicos que complican su regularidad, mientras que a Kim Min-jae se lo vincula con una posible salida. Ante ese panorama, el club alemán intentará conseguir refuerzos de jerarquía. En paralelo, Barcelona deberá sortear su propio escenario económico para poder concretar un doble avance por Gvardiol y Álvarez, si es que termina de materializarse la doble operación que viene persiguiendo.
