Atlético Madrid manifestó su desconcierto por las protestas que presentaron sus rivales Barcelona y Real Madrid en relación con decisiones arbitrales.

De acuerdo con información publicada por Marca, mientras el entrenador Diego Simeone cuestionó a ambos grandes del fútbol español por la presión que, a su entender, ejercen sobre los árbitros, desde Atlético no hay intención de emitir una respuesta oficial al comunicado de Barcelona difundido el jueves pasado.

Barcelona había anunciado que elevó una queja formal ante la UEFA, en protesta por una determinación arbitral que consideró contraria a las normas vigentes y que, además, habría impactado de manera directa en el desarrollo y el resultado de su último partido. En Atlético, esa decisión cayó como una sorpresa para el entorno del club.

Atlético sostiene que, por la calidad y la capacidad técnica que tiene Barcelona, no corresponde que el equipo atribuya la derrota del martes al episodio conocido como la supuesta incidencia de “Marc Bopel”. En el conjunto rojiblanco entienden la situación como un hecho aislado, sin consecuencias sobre el trámite del juego, y por eso les llama la atención que en el Camp Nou se haya tomado un detalle menor para llevar el caso a la UEFA.

Más allá del asombro, en el Wanda Metropolitano se percibe un clima de molestia y frustración. Desde allí creen que los dos grandes —incluido el archirrival Real Madrid— presionan de forma sistemática a los árbitros con un supuesto “modo de trabajo”, tal como lo describen.

En Atlético argumentan que el peso mediático de Barcelona y de Real Madrid puede influir en árbitros que, el día del partido, llegan ya bajo una lupa constante: con cuestionamientos, críticas y dudas sobre su imparcialidad y, en general, sobre el sistema arbitral completo.

Atlético marca una diferencia clara entre la denuncia oficial de Barcelona y la solicitud formal de aclaración que el propio equipo rojiblanco elevó al Comité Técnico de Árbitros. Ese pedido llegó después de que se anulara la tarjeta roja mostrada a Gerard Martín y, para respaldar su postura, se mencionaron publicaciones en redes del momento posterior al clásico como un ejemplo de la “máquina mediática” de la entidad blaugrana.

En ese contexto, Atlético remarcó que la determinación habría contradicho la explicación utilizada para un episodio similar en el duelo entre Betis y Rayo Vallecano. El club entendió que la intervención del VAR para revertir la roja original señalada por el árbitro Busquets Ferrer habría sido equivocada. Atlético dio por válidas esas explicaciones en su momento, aunque al mismo tiempo reconoció que el reclamo se relacionaba con un perjuicio que ellos mismos habían sufrido en el partido por La Liga.

Dentro de Atlético, todavía se consulta —con un tono de ironía— cómo habrían reaccionado Barcelona o Real Madrid si les tocara una situación parecida. El ejemplo que aparece con fuerza es el penal de Julián Álvarez: un remate desde los doce pasos que, tiempo después, la UEFA sostuvo que debía haberse repetido y no computado como atajado o como fallado. Lo traen a colación por el desempate correspondiente a la serie que eliminó a los blancos de la última Champions League, cuando Los Blancos los dejaron afuera.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.