Tras la eliminación en penales en la Puskás Arena, la discusión en torno a Arsenal se concentró en un mismo punto: el equipo llegó lejos y cortó una sequía histórica en el ámbito local, pero todavía le falta un salto de jerarquía para competir de lleno con la cima europea. En ese marco, se señaló como prioritario reforzar la línea de ataque y, en paralelo, sumar recambio de nivel para sostener una temporada con demasiados partidos exigentes.

La “línea de fuego” como prioridad tras la tanda en penales

El ex defensor Keown marcó el área de mejora en el frente del ataque. A su entender, el plantel actual hizo un trabajo destacable para terminar con 22 años sin títulos en el plano doméstico, aunque para acortar la distancia con los mejores equipos de Europa hace falta inversión en futbolistas que puedan definir partidos en momentos determinantes.

En su análisis, Keown remarcó dos posiciones puntuales que, según su lectura, deberían ser reforzadas. Por un lado, señaló la necesidad de revisar el rol del delantero. Indicó que Kai Havertz completó los 90 minutos en el partido reciente, pero sostuvo que todavía es solo su segundo juego completo en el último año y medio, lo que deja entrever una cuestión física o de continuidad. Por otro lado, puso el foco en Viktor Gyökeres, cuya adaptación no fue lineal desde su llegada.

El sueco llegó el verano pasado por 64 millones de libras, pero tuvo un debut con altibajos en el Emirates. Keown entendió que esa situación podría empujar a Arsenal a mirar una alternativa en esa zona. Además, dejó abierta la posibilidad de incorporar en la banda izquierda, señalando que Mikel Arteta buscará fortalecer el equipo en el mercado.

Gyökeres y Havertz: el problema de confianza y la continuidad

La atención se apoyó especialmente en Gyökeres. El motivo de la conversación no fue solo lo futbolístico, sino también el contexto de confianza dentro de los partidos grandes. Se remarcó que el delantero fue dejado fuera para el duelo más importante de la historia reciente del club, lo que sugiere que, en instancias de máxima presión, el entrenador no le dio el protagonismo esperado.

En el caso de Havertz, el dato que aparece como contraste es que logró convertir en Budapest, pero su rendimiento y disponibilidad se vieron limitados por problemas físicos. Esa combinación terminó reflejada en la estadística: apenas siete titularidades en Premier League esta temporada.

En síntesis, la lectura que se instala es clara: Arsenal puede tener piezas con capacidad de gol, pero para sostener el nivel que exige el calendario y, sobre todo, para no sufrir en los momentos clave, necesita asegurar variantes confiables y con continuidad.

La profundidad del plantel, el calendario y la ambición en el mercado

Steven Gerrard, figura histórica de Liverpool, acompañó la idea de Keown en cuanto a la necesidad de más recambio. El ex capitán sostuvo que Arsenal tiene que moverse en esa dirección por una razón numérica y de desgaste: se mencionó que el equipo disputó su partido número 63 de la temporada. Con ese volumen de competencia, para él no alcanza con un solo “9” top y, en ciertos escenarios, incluso puede hacer falta más de una incorporación ofensiva de jerarquía.

Gerrard también usó una comparación: planteó que hay que arreglar el techo cuando el sol está brillando. En otras palabras, la idea es anticiparse, no esperar a que el problema sea irreversible. Remarcó que Arsenal está en un momento “magnífico”, pero que la exigencia del nivel y la cantidad de partidos obliga a sumar futbolistas y, a la vez, a moverse con jugadores que ya alcanzaron su techo o que parecen en declive.

Desde el lado del entrenador, Arteta parece alineado con esa necesidad de actualización. El técnico pidió a la dirigencia que sea “muy inteligente” y que muestre “ambición” durante la ventana que viene. En su lectura, el equipo debe tomar decisiones importantes para dar otro salto de rendimiento.

Arteta también aportó una referencia sobre el nivel del rival: reconoció que PSG es, hoy por hoy, el mejor equipo del mundo. Además, tras el partido final, se mencionó que Arsenal solo alcanzó 24,7% de posesión en el encuentro decisivo, un dato que refuerza la diferencia competitiva que el plantel deberá acortar.

Concretamente, el DT expresó que si el objetivo es llegar a “otro nivel”, el club tendrá que tomar decisiones relevantes. Y remarcó que esa ambición deberá ser rápida, muy ambiciosa y, al mismo tiempo, inteligente.

Penales en el cierre: Eze y Gabriel fallaron, Rice respaldó al grupo

La derrota, además, dejó un sabor más amargo por la forma en que se definió el partido: la tanda de penales. En esa instancia, Eberechi Eze y Gabriel no convirtieron desde el punto de 12 yardas. Aun con la decepción, Declan Rice salió a sostener a sus compañeros y a poner el foco en el camino recorrido.

Rice explicó que fallar un penal en una final de Champions League nunca es agradable, pero insistió en que el fútbol tiene esas crueldades y que no serán los últimos jugadores en fallar en una definición así. Remarcó también el contexto de temporada: aseguró que sin esos dos penales que no entraron, el equipo no habría logrado el título de Premier League a comienzos de mes, en referencia a su contribución en el torneo local.

Además, el mediocampista dedicó elogios a Gabriel tanto como persona como como jugador, y destacó que Eze marcó goles cruciales a lo largo de la campaña. Finalmente, cerró con una idea de continuidad: asumir el golpe, quedarse con lo positivo y seguir adelante.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.