La jornada de celebración del Arsenal en Londres dejó imágenes de fiesta, pero también un saldo de intervenciones de emergencia y algunos incidentes graves. Desde la London Fire Brigade (LFB) confirmaron que, durante los hechos del día, debieron rescatar “aproximadamente 75 personas” que quedaron en posiciones peligrosas a gran altura.
El dato se entiende en el contexto de la gran convocatoria alrededor del recorrido del ómnibus descapotable que llevaba a Mikel Arteta y al plantel. Muchos hinchas, con el objetivo de ver más de cerca a los campeones, se subieron a árboles, subieron a techos e incluso escalaron algunos semáforos, una decisión que derivó en maniobras de seguridad a gran escala para evitar caídas y situaciones de riesgo.
El tamaño del operativo de bomberos y lo que dijo Pat Goulbourne
El panorama fue monitoreado de cerca por el Assistant Commissioner de la LFB, Pat Goulbourne, quien remarcó la magnitud del desafío para el personal de primera respuesta. Aun cuando la mayoría del público actuó de manera responsable, Goulbourne sostuvo que “una minoría” generó peligros relevantes durante toda la tarde y que la situación se extendió hacia la noche en la zona de Islington.
En ese sentido, el vocero explicó que el operativo no se limitó a rescates en altura: también hubo llamados por focos de incendio vinculados con pirotecnia y por la propagación del humo en distintos puntos.
Pirotecnia, alarmas y un incendio en un hotel
Una de las complicaciones adicionales llegó por el uso de fuegos artificiales y otros elementos pirotécnicos. Desde los bomberos informaron que una de esas acciones terminó en un incendio en un hotel cercano: el personal fue alertado cuando una bengala o flare que “se escapó” prendió fuego en el lugar.
Goulbourne aseguró que, pese al susto, el desenlace no pasó a mayores: “Por suerte, el fuego causó solamente una cantidad pequeña de daños en la parte exterior del edificio”. En paralelo, el organismo indicó que problemas de humo y llamas se detectaron en distintos sectores.
Además, la LFB señaló que los fuegos artificiales también serían responsables de activar alarmas de incendio en varios puntos de la zona. Y en un mensaje directo a los hinchas, Goulbourne pidió prudencia: “Mientras la gente vuelve a casa, les pedimos que eviten usar pirotecnia, especialmente en estaciones, y que la mantengan lejos de edificios y de cualquier material inflamable”.
La policía, el balance de detenciones y el contexto del festejo
Mientras los bomberos trabajaban en distintos frentes, la Metropolitan Police (Met) también desplegó un fuerte dispositivo. Según el reporte oficial, se asignaron más de 500 agentes para controlar el ingreso masivo de gente en las calles alrededor del Emirates Stadium.
Para las 9 de la noche del domingo, la policía informó que ya se habían realizado 16 arrestos por diferentes delitos. Entre las causas mencionadas aparecieron comportamientos bajo efectos del alcohol y desórdenes, cuestiones vinculadas a drogas, agresiones sexuales y también agresiones a trabajadores de emergencias.
A pesar de esa intervención legal y del caos puntual que se describió en algunas zonas, las autoridades reconocieron el valor histórico del evento para la afición. Goulbourne calificó el festejo como una “vista fantástica” y remarcó que muchísimos hinchas estaban celebrando el logro del club de manera segura.
Sin embargo, con el avance de las horas, el volumen de personas dejó rastros visibles: las calles aparecieron con basura y escombros, además de bicicletas eléctricas que terminaron caídas y botellas por distintos sectores.
Incidente con heridos en Hornsey Road
Más cerca del final de la noche, se registró un hecho más serio que preocupó a los alrededores: un apuñalamiento en Hornsey Road, ocurrido poco después de las 8.30pm. El episodio se dio lejos del núcleo principal del recorrido del ómnibus, aunque en medio de la persistencia de la multitud.
En el lugar trabajaron agentes y personal médico, incluyendo una tripulación de ambulancia aérea. Allí se encontró a un hombre con lesiones, y luego fue trasladado a un hospital para una evaluación sobre el estado de su salud.
Presencia policial en estaciones y cierre con el canto de los hinchas
Con la dispersión del público ya en marcha, la Met mantuvo una presencia importante en puntos de transporte clave como Highbury & Islington y King’s Cross. Incluso con los reportes de desorden y las detenciones registradas, el clima general entre los hinchas del Arsenal se mantuvo alto.
Los cantos y las canciones continuaron sonando durante bastante tiempo, aun después de que el bus de la copa finalizara el trazado marcado para conmemorar el primer título de liga para el club desde la era de “Invincibles”.
